Durisima etapa la de hoy, lluvia torrencial, varios problemas mecánicos y una caída que se ha resuelto sin mas importancia.
Lluvia que ha hecho apretar los dientes a nuestros bicigrinos. Todos han cumplido y por fin hemos entrado en Santiago. Agua, agua y mas agua, esto parecia las cataratas del Niagara. Marchaban a ciegas en algunos trozos. Se han destrozado frenos, piñones y alguna pantorrilla con arañones.
La furgoneta no ha dado abasto para asistir a unos y otros haciendo casi cien Kilómetros en una etapa de 36.
No hay comentarios:
Publicar un comentario